En estos últimos días que he estado llegando tarde a casa me he fijado de una cosa: la Luna está radiante y hermosa, toda de blanco y con su aureola danzante tras ella.
¿Será la poesía quién la hace brillar? ¿Será que brilla pues trata de encontrar lo que ha perdido? Quiero ser la Luna......estar en lo alto del cielo y ver todo lo que pasa a mi alrededor, poder visitar con mi luz cada ventana y velar por que los enamorados encuentren paz durante la noche....y así, al aparecer la luz de mi protector, desapareceré entre sus brazos para refugiarme en su beso cálido y soñar con mil colores del viento azul.....
Si, yo podría hablar con versos. La poesía es mi musa inspiradora. ¿Qué hay en la realidad? una triste y fría noche solitaria. Casi totalmente solitaria.....¿Qué me dices, corazón? habla más claro, que no te escucho. ¿Qué es lo que dices, conciencia? Ahhhh, a veces suenas más fuerte......Creo que me dormiré y no despertaré, así no seré tan culpable de la muerte del amor. Y como no despertaré, el mundo podría ser de rosa por fin. Todo lo que siempre me dijeron que sería podría volverse sólido. La confusión se podría apoderar de mi cuerpo en este momento, no importa ya, la dejaré actuar. Su veneno sube lentamente hasta contaminarlo todo. El brillo se esfuma. Aparece el temor.
Ahora solo quedan enredaderas al rededor de palacio. Una bella durmiente que se pinchó el dedo a propósito. Y no quiere morir. Pero no quiere despertar ¿Cómo haremos para que la pequeña princesita resucite al amanecer? La respuesta solo la tiene el caballero del caballo blanco.......
viernes, 7 de agosto de 2009
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